lunes, 6 de junio de 2011

Miedo y asco

           ¿Dónde esta mi compasión?
            Clavos...

Solo encuentro ese humo negro fácil de escupir.
Solo un húmedo charco de gusanos retorciéndose, y lobos
comiéndose a si mismos.

          De pronto, palomas muertas de mis ojos.
          Vértigo...

Solo veo luces rojas.
Solo un infecto y vago gozo de positivismo.

Entonces, me doy cuenta.
Ahí está el perdón del anticristo.

    Mi perdón.

1 comentario:

  1. Qué fuerte.
    No lo digo para mal, pero... parece el poema de un drogadicto (el tipo de imágenes que evocas, los bichos que mencionas, las palomas muertas...).
    ¡Me gusta mucho!

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